El final de la Ruta 66. Santa Mónica y Los Ángeles

Publicado: 15 julio 2018 en Sin categoría

A Los Ángeles llego en autobus en un recorrido que hago por la mañana, comodamente y mirando el paisaje. Me gusta ir por tierra más que en aviones aunque estos hacen falta siempre para grandes recorridos, sobre todo aqui en EEUU. Ver los carteles de Hollywood me activan y comienzo a buscar donde me dejará el bus para ir al alojamiento en Santa Mónica.

Efectivamente el bus me deja al otro lado de Los Ángeles y atravieso en autobus de linea todo el centro hasta llegar a mi hotel en la playa. Y que acierto, porque lo que es el centro de la ciudad no tiene mucho que ver y sólo me acercaré al paseo de la fama uno de los tres días que estoy aquí.

Por fin Santa Mónica. Y llego justo para ver la puesta de sol como ya me ocurriría en Honolulu, y dar una vuelta por el famoso Pier que sale en tantas películas. Santa Mónica es una Honolulu en el continente, es un lugar alegre, fiestero, de surf, de chicas y chicos guapos, de familias paseando por la costa o comiendo y cenando en los restaurantes. Santa Mónica es muy Chic.

En hostel, un albergue de jóvenes viajeros, incluido yo, que tiene muchas zonas comunes para escuchar música, leer, esribir, relacionarse, etc. Justamente desde aquí es de donde realizaré mi segunda videoconferencia del master de la universidad europea.

Santa Monica para muchos, sobre todo moteros, representa el fina del camino, de una ruta, de la famosa ruta 66 que no realizaré en moto pero que me iré encontrando con ella en recorrido inverso.

Santa Mónica es muy alegre y divertida. Sobre todo en el muelle principal donde se concentra la mayoria de los restaurantes, atracciones y puestos de todo tipo. Es ahí mismo donde viviré la eliminación de España del mundial egado a un transistor de un puesto mejicando de jalapeños.

Me esfuerzo en hacer la visita obligada al paseo de la fama, pero llegar allí me confirma que sobra fama y dedicación al lugar, por lo que tomo una cerveza entre medias del recorrido pisando las estrellas aunque no dejo de buscar y fotografiar las que mas me agradan. Por cierto que fue un exito subir a instagram la estrella de Michelle Pfeiffer, con records de likes en mi cuenta.

A treinta minutos de Santa Mónica está Malibú, y no dudo en ir, además en un autobus de inea que recorre toda la costa. Un recorrido atractivo y barato. Malibú es un lugar residencial apartado delos grandes nucleos de ciudades, con casas imponentes en las laderas y en la costa. Es además el lugar de situación de la serie Dos hombres y medio, y no quería perderme la posibilidad de encontrarme con Cherlie Shean, el protagonista ligón.

Santa Mónica y Los Ángeles la dejaré tambien en autobus para acercarme al Canyon del Colorado vía Las Vegas. La verdad que llegar al Pier Santa Monica en moto desde Chicago, para terminar la ruta 66 debe ser muy emocinante. Yo me llevo unas bonitas camisetas de recuerdo de End of the Trail route 66.

 

Este año va de cárceles. En todas he podido entrar y salir el mismo día. Unas para que me paguen y otra pagando. En todas ha merecido la pena estar.

Alcatraz es increible. Mirada desde todos los lugares posibles de San Francisco, es La Roca, ahí en medio de la bahía del mimo nombre, en el pacífico.

Continuando mi vuelta al mundo, salgo de Honolulu en vuelo nocturno para aterrizar en San Francisco a primerísima hora de la mañana. Tan primerísima hora que son las seis de la mañana cuando después de un largo trayecto en bus desde el aeropuerto, llego al Hostel Internacional.

Previendo que no me dejarían hacer el chek in antes de la hora (15.00) me saqué desde Madrid la entrada a Alcatraz a las 12h de ese mismo día. Y con total acierto. Dejo entonces mi suitcasse en consigna del hotel y salgo al muelle-pier 33 andando, desde donde parten los barcos a la famosa cárcel.

Demasiado vagabundo y vagabunda por las calles de San Francisco, algo que se repetirá en la mayoría de las ciudades de Estados Unidos. Exagerado es la definición. Más si cabe que en Bombay o Chenai en la India. Y peor olor por las calles del centro donde me alojo. Algo que me recordará que en Phnom Penh capital de Camboya salí justamente un día antes de allí por el insoportable olor de sus calles.

Callejeo entonces como siempre y voy pasando de barrios totalmente distintos en estructura y en funcionalidad e interacción de gente. Y por fin embarco para minutos mas tarde estar en la carcel de Alcatraz. Yo que estuve entre rejas una noche en el calabozo en el ejercito, mili de los años 80 donde con nada ibas a la trena, siento que estar ahí entre rejas y tanto tiempo, es otra historia. No me extrana que hubiera tanto intento de fuga. Lo que si me extraña es un éxito de fuga, algo que todavía no está o no quieren confirmarlo oficialmente, parece que sí que se produjo. Ahí en medio de tanto agua, agua fría, y de tanto animal suelto buceando, más o menos peligroso, es para dar un premio a quines pudieran escapar.

Hago muchas fotos, me hago o me hacen algunas pocas más y no dejo de mirar alrededor intentando vivir como te puedes sentir ahí dentro. Y eso, que como he dicho antes, he estado en dos cárceles españolas impartiendo cursos de formación a los presos, y en una de ellas, estando en el patio paseando en el descanso con ellos solos (sin funcionarios que estaban afuera vigilando) pegados a una pared de 5 metros de alto.

Pero si ha habido algo que me ha llamado la atención y gustado más es el faro que está en la roca. El primer faro del pacífico según reza en una placa en la base del faro, y que además sigue activo.

Y ya de vuelta y con más frío todavía con el que hemos llegado a la carcel, salimos de ella para volver al Pier 33.

De ahí, un paso a la Coit Tower, una pequeña torre con vistas a todo San Frncisco y sobre todo al mar. Termino ese día y recobro fuerzas en mi querido ya Hostel, hotel económico tipo albergue de juventud muy chulo y con muchas salas donde estar y tomar te o café. Aunque en esos días sobre todo se tomaba fútbol.

Te dicen que atravesar el Golden Gate es una de las actividades mas sensacionales que hay. Y es cierto, voy ya desde la playa haciendo fotos, para por fin, subir y atravesarlo, caminando a la ida y corriendo tipo raid de aventura a la vuelta. La mayoría de la genta toma un autobus de vuelta.

Impresionante. La verdad que junto con los faros, los puentes son la construcción que más me gusta. Fotos de todos los ángulos no terminan de captar maravilloso que es.

Termino de visitarlo y siguiendo por la costa vuelvo a la zona de muelles, en este caso al famoso Pier 39 de Fisherman’s Wharf y me como en un uesto de cara a la calle, el típico plato de cangrejo y una cervecita, que el camarero me la da envuelta en un papel pues no se puede tomar ceveza por la calle, algo que está penalizado con hasta 500$ de multa. Yo en ese momento no lo sabía, quité el papel y me la tomé en un banco, en plena calle.

El resto de sitios a visitar han sido la famosa calle empinada Lombart, el edificio Pirámide, las Damas pintadas y los barrios de Castro y de Haight And Ashbury. El primero famoso por su lucha gay llevada a la pantalla en la película yo soy Harvey Milk y protagonizada por Sean Penn. El segundo su fama se lo debe fundamentalmente a que es el barrio donde residió Janis Joplin y muchos artistas de la época de los sesenta y la psicodelia.

 

Los japoneses me emocionaron más con el Memorial de Hiroshima que los americanos con la puesta en escena de la Memoria a los caidos en Pearl Harbour. Ambos impresionan y solo con estar ahí y pensar lo que ocurrió en cada lugar te sobrecoge.

Continuo y termino de nuevo en solitario mi vuelta al mundo con esta etapa que irá oficialmente desde Tokio, donde me quedé el año pasado, hasta Madrid, pasando por Hawaii, California, Chicago y la costa Este donde tomaré el penúltimo vuelo a Londres, visitar el famoso Reform Club de Verne, y terminar volando a Madrid.

Escribo en Hawaii, desde la isla de Oahu donde está Honolulu, la capital del 50º estado de EEUU. Llegar hasta aquí ha sido demoledor para el cuerpo, despues de 2 días enteros de viaje y 24 horas de vuelo efectivo. Madrid-Kiev-Pekin-Honolulu ha sido el itinerario elegido para atravesar el Oceano Pacífico como hiciera el personaje más famoso de las novelas de viajes y aventuras. De hecho la etapa pasada la finalizamos mi amigo José Antonio y yo en el puerto de Yokohama, donde Philleas Fogg tomo el barco hasta San Francisco.

En mi caso, la manera de pasar de Yokohama a San Francisco ha sido sobrevolando el oceano desde Pekin hasta Honolulu para pasar de aquí más tarde a la ciudad más poblada del estado de California.

Como ocurre con las competiciones de Raid de aventura, ya antes de empezar cada etapa ocurren cosas. Mis 24h en Pekin tenía claro que las iba a pasar en el propio aeropuerto. Pero pensé que en el mismo y no otro como me ocurrió con lo que tuve que salir a la calle y dejarme engañar por un taxista de los free para cobrarme 40 euros por un trayecto de 30 minutos.

Ya en mi aeropuerto de partida para Hawaii espero esas 24 horas de rigor de un lado para otro y terminando de preparar el curso de liderazgo online de la UE. De hecho me conectaré en San Francisco y una semana más tarde en Filadelfia para realizar las videoconferencias semanales del curso.

Y a Honolulu llego a primera hora de la tarde, justo a tiempo para ver la puesta de sol y el encendido del faro de Diamond Head a 30 minutos de Wakiki, donde tengo el Hostel.

Ocaso de sol y amanecer de la noche gracias al faro. Faro que alumbra cada objetivo de la vida, cada sueño por descubrir y realizar.

Pearl Harbour, como ya he dicho no me emocionó como sí que lo hizo adentrarme en el Memorial de Hiroshima. Aunque no cabe duda que recorrer en barco la bahía donde ocurrió el bombardeo aquel 7 de diciembre de 1941 sí que impresiona.

Luego el resto de Honolulu tiene casi más de película de acción policiaca que de historia de guerra. Hawaii 5.0 está muy presente, desde policias en las calles, hasta chicos y chicas hawaiianos que se parecen a los personajes de la serie.

Honolulu me recuerda mucho por su glamour a Singapur. Grandes centros de ocio y comerciales, zonas exclusivas de restaurantes, calles llenas de comercios de nivel y gente que se mueve como si estuviera en una pasarela de moda. Eso sí, de toda la moda.

Por cierto que me he vuelto a encontrar con un viejo amigo de la playa que lleva su nombre en Chenai y donde pase tumbado en la arena una mañana esperando la salida del vuelo a Bombay. El gran Gandhi, que tiene aquí una estatua pegada tambien a la playa de Honolulu.

Y recorrer la isla en moto ha sido el gran placer y sensación de esta etapa de Hawaii. Con una Honda Shadow, depósito lleno y 200km casi todo de costa, pegado al mar, ha sido increible. Me sentía como cuando hacías peyas en el colegio. No podía ser cierto tan bellos paisajes y tan esplendida la sensación de ir en moto. Teniendo en cuenta que tengo moto desde hace treinta años y me he recorrido unos cuantos km encima de este aparato de dos ruedas. Casi siempre en Trail.

Ciertamente las clásicas, son otra cosa.

Imagen  —  Publicado: 15 junio 2018 en Sin categoría

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La clave para obtener resultados extraordinarios es cambiar tus hábitos viejos por nuevas formas de pensar, actuar y creer. Crear carácter, autocontrol y crecimiento en las cinco montañas de los SEAL: física, mental, emocional, intuitiva y espiritual.

El método de los NAVY SEAL está basado en su compromiso desde de disciplina personal y actitud ética. Hay que llegar a ser compañero de equipo antes que líder.

Kokoro: fundir cuerpo y mente en acción. Es el estado de fluencia estar equilibrados en sincronía con nuestro interior y con la naturaleza.

Para conseguir el éxito entonces:

  • unir valores y objetivo
  • blindar la misión
  • hacer hoy
  • fortalecerse mental y emocionalmente
  • innovar
  • sentido de anticipación

 

Hay que realizar proyecciones mentales reales para crear deber creer y hacer que ocurra.

Blindar la misión implica

  • Seleccionar objetivos de gran valor retos
  • Explorar todas las opciones
  • Comunicar la visión a los demás
  • Implicarse a tope en la misión

 

Comunicar la visión de los demás. Las imágenes se insertarán en el plan de misión y de acción. Describir lo mejor posible el plan para hacer sentir el proyecto.

 

Los desafíos estructurados se presentan de tres maneras:

  1. La primera es el largo plazo
  2. La segunda rendimiento
  3. La tercera es el reto en sí mismo

Para todo ello emocional y mental que procure y proporcione una espiral ascendente

Para ello disciplina dinamismo y determinación

 

Ejercicio de plantearse un nuevo reto en la vida pequeño o grande pero distinto

 

Las cinco competencias del método Seal Fortaleza Mental son:

  1. Autocontrol
  2. Observación. Estado de alerta
  3. Resiliencia emocional
  4. Metas efectivas
  5. Visualización intensa

 

“Los Seals tienen la capacidad de automotivarse, son ambiciosos, inconformistas y decididos” Scott Taylor – Ex Seal:

  1. Se preparan mentalmente para resistir todo tipo de negatividad, toxicidad, abatimiento, desmotivación o cualquier síntoma de fracaso y desmoralización. Mentalmente buscan desarrollar la disciplina personal y mejorar la capacidad de concentración, la paciencia y la humildad.
  2. En el aspecto físico trabajan el cuerpo para que pueda ser capaz de resistir todo tipo de climas, climas tan adversos como las junglas del Sudeste Asiático, la fría tundra del Ártico, el desgastante desierto Árabe, incluso los entrenan para soportar torturas y maltratos.
  3. En el plano espiritual, buscan su crecimiento interior, conocerse a sí mismos y a su propia naturaleza para ser primero buenos compañeros y después encontrar a ese líder que llevan dentro.
  4. Poseen la capacidad de controlar sus emociones y sus acciones ante cualquier circunstancia, lo que los hace diferentes. Ante la adversidad perseveran y nunca renuncian. En los momentos más difíciles están preparados para mantenerse con la mayor fortaleza mental y física.

 

DECÁLOGO SEAL

  1. Concordancia líder-equipo en objetivos, misión, tareas e instrucciones.
  2. No hay un mal equipo con un buen líder y el esfuerzo de todos.
  3. El ego es un peligro.
  4. Trabajo en equipo. Trabajar unidos es la única vía del éxito.
  5. Lo simple es lo mejor.
  6. Descentraliza el mando. Los detalles de la ejecución se dejan a las personas en el terreno.
  7. Necesaria la planificación.
  8. Liderar hacia abajo y hacia arriba.
  9. Toma de decisiones sin miedo. Los errores son aprendizajes continuos que trazan el camino hacia la victoria.
  10. La disciplina trae libertad. Cuanto más se conozcan las instrucciones para una misión, mejores decisiones se tomarán

 

 

Resultado final: si se carece de un compromiso interno con el autocontrol y el crecimiento, ni la mejor teoría le ayudará a lograr el éxito personal o de un equipo.

Las Cinco montañas del programa representan el desarrollo de competencias en los terrenos físico, mental, emocional, intuitivo y espiritual; la integración de esas competencias da como resultado un crecimiento más equilibrado de la persona en su totalidad. En Pensar como los mejores guerreros nos centramos fundamentalmente en lo mental, lo emocional y lo intuitivo.

El Método de los SEAL está basado en su compromiso de desarrollar plenamente disciplina personal y actitud ética.

kokoro, que significa «fundir cuerpo y mente en la acción». Implica que estamos equilibrados y centrados, cosa que nos permite operar en sincronía con nuestro ser interior, con los demás y con la naturaleza. Cuando nos comprometemos con el desarrollo integral y nos guiamos por kokoro, somos plenamente conscientes y poderosos.

 

Integridad a todos los niveles —personal, de equipo y de empresa— en lo que se denomina planteamiento de las tres esferas.

 

16 17 junio Coaching de Equipos Wecoach

Publicado: 24 mayo 2018 en Sin categoría

Imagen  —  Publicado: 8 mayo 2018 en Sin categoría