EXPERTO UNIVERSITARIO EN COACHING DEPORTIVO UCJC

Publicado: 28 mayo 2019 en Sin categoría

El fútbol, más que un deporte. Nicolás Gómez Sañudo

Publicado: 13 noviembre 2018 en Sin categoría

El deporte rey continúa en crecimiento constante, desde el fútbol base – juvenil, fútbol profesional en sus diversas categorías, y el fútbol femenino que ha crecido y continúa avanzando notablemente a nivel mundial. Pero el fútbol no es solo un deporte, no lo vemos como un concepto aislado sino todo lo contrario. El mismo está sujeto al negocio, a la industria o empresas que invierten  en él día a día o año tras año.

Nos podemos tomar el atrevimiento de afirmar, que el fútbol es sinónimo de industria o viceversa. Las nuevas tecnologías, la inteligencia artificial (puede prever cuántos goles marcará un jugador,qué probabilidades tiene de lesionarse y cuál es su precio en el mercado), el mundo digital, entre otros síntomas de negocio han venido para quedarse y para crecer, exponencialmente, por y para el fútbol.

Como ha dicho Sebastian Lancrestemère (Director General deportes Microsoft):

“Las nuevas generaciones quieren crear contenido también.La industria del deporte son 110 Mil Millones de Euros por año y crece el doble del PBI Mundial”.

En un principio, creíamos que el fútbol y la tecnología eran términos diametralmente opuestos. Que el fútbol no estaba sujeto a su inmersión tecnológica y se encontraba en la mente de los utópicos, sin embargo, el fútbol de la mano del tiempo y nuevos inversores, creadores, entre otros, están llevando a éste bello deporte a lo más alto a nivel mundial. Lo mismo sucede en términos de negocio; la industria del fútbol está creciendo a pasos agigantados y ésto se observa notablemente.

Un claro ejemplo que refleja la industria del fútbol, ha sido el #WFS2018. En donde expertos en diversas materias de la industria del fútbol se reúnen para compartir sus experiencias, conocimientos y generar oportunidades de negocio con personas de todo el mundo. El último encuentro se ha llevado a cabo en Madrid con la presencia de más de 2.300 asistentes de 80 países diferentes, la participación de 90 ponentes (speakers) y más de 40 ponencias (conferences). A ésto se le añaden los 24 expositores (exhibitors) y más de 100 medios de comunicación.

Algunos de los ponentes en el #WFS2018 (Madrid) se han manifestado acerca de la convención y han ofrecido una valoración al respecto:

Victor Montagliani (President- CONCACAF / Vicepresident FIFA):
“Verdaderamente impresionado con la diversidad, no solo de los ponentes, sino de los asistentes al evento”.

Fátima Samoura (Secretary General – FIFA):
“Es un foro excelente para todo aquel que trabaja alrededor del fútbol”.

Javier Tebas (Presidente de La Liga):
“A La Liga además de servir como promoción le sirve para que se produzca este debate para mejorar nuestra propia industria del fútbol en España. Buscamos crear valor con este tipo de foros”.

En conclusión, las nuevas tecnologías, la inteligencia artificial, los estadios inteligentes, las nuevas inversiones en clubes de fútbol, la gestión de entidades deportivas, fan engagement y todas aquellas oportunidades de negocio provocan, positivamente, un crecimiento constante en todo su espectro en el mundo del fútbol y la industria.

Por lo tanto, podemos reafirmar que el fútbol, es más que un deporte.

Por Nicolás Gómez (Madrid,España)

Tan sólo 2h y estoy en la gran capital mundial. Voy directo a mi hotel, pero como era de esperar no me dejan entrar hasta las 15h y aprovecho para dar una vuelta por Time Square y bajar a ver el Flatiron, famoso edificio en forma de cuña que en el viaje anterior a NY no lo había terminado de ver. Y la verdad que no mucho más voy a ver, pues ya conozco de sobra  NY y lo que me apetece es ir tranquilo por la ciudad viendo lo que quiera sin necesidad de prisas.

También visito el Moma que la otra vez me faltó y justamente a la hora que empezaba la final del mundial de fútbol. Aunque saliendo del museo pude grabar el gol de penalti de Greezman en la pantalla gigante de Rockefeler Center con multitud de gente, la mayoría aficionados franceses.

Y el viaje tocaba a su fin, sólo faltaba despedirme de Central Park, que siempre te deja buen sabor de boca y volver a sentir por la noche Time Square, esta vez intentando entrar en el famoso club de jazz Iridium, donde acababa de terminar un concierto y la cerveza me la tuve que tomar en otro sitio. Cerveza y hamburguesa con la que terminé mí recorrido en EEUU.

Mañana del 16 de julio, Airport JFK y salida en vuelo de Norweian para Londres Gatwik, donde me esperaría mi hija María para terminar el periplo de vuelta al mundo al día siguiente justamente en el Reform Club, lugar donde empezó y termino el propio Philleas Fogg. Si bien a mí ni me dejaron pasar y tuve que conformarme con hacerme una foto fuera.  La verdad es que no me importó mucho y lo que más me gustó fue el paseo por Londres que nos dimos mi hija María y yo.

Sólo quedaba tomar el vuelo de para Madrid por la tarde y ya terminar de forma definitiva este proyecto de Vuelta al Mundo que empecé en 2011 cuando José Luis, compañero de trabajo y yo salimos con nuestras motos camino de Estambul.

En el aeropuerto de Madrid, recibido con besos y abrazos de Giovana. Y después, ya en casa, mas abrazos y besos, también de Giovana.

Hago la entrada a Philadelphia por fin en tren, en el famoso Amtrak. Ya tenía ganas de tomar un tren en EEUU como lo he ido haciendo en mi vuelta al mundo todo lo que he podido, China, Japón, India. Voy charlando las dos horas de trayecto con una señora muy simpática, de Washington, que trabaja de dibujante y diseñadora.

Uno de los lugares a conocer que indican las guías de viajes sobre Philadelphia es precisamente a donde llego, la famosa estación de tren 30th Street Station en la calle Market. De ahí salgo pitando en taxi al sitio que adquirí el día anterior pues se pasará la hora de entrada, la cárcel Eastern State Penitentiary, autentica como ella sola, bastante derruida pero atracción turística de primera casi como las escaleras de Rocky.

Ahí mismo me dirigí andando desde la cárcel. Cinco minutos apenas y me topo con una fila humana delante de la famosa estatua, abajo a la izquierda de las escaleras del Museo de Arte de Filadelfia. Y brazos en alto emulando al boxeador me hago la supertípica foto que subo a Instagram al momento. Subo las escaleras, andando pues iba todavía cargado del equipaje y vuelta a hacer la foto correspondiente, ahora con la vista de la ciudad al fondo como se viera en la película desde la mirada de Rocky exhausto del entrenamiento matutino.

Ya puestos, y sirviéndome de entrenamiento, me cruzo toda la ciudad andando hasta llegar caso al puerto donde está mi hostel. Hotel económico compartido muy chulo con lugares comunes de ambiente distendido.  En este hall amplio común será precisamente desde donde me vuelva a conectar para la videoconferencia correspondiente de los viernes del master que imparto on line.

Philadelphia es una de las ciudades que más me ha gustado de todas en las que he estado en este recorrido, y no por Rocky precisamente, sino por su ambiente y lo manejable que es para verla y vivirla. Calles llenas de bares, museos, casas de época, puerto, centro con casa del ayuntamiento muy interesante y gente de todo tipo que alegra la ciudad. Y también mucha historia con el famoso Independen Hall y su campana de la libertad.

Y de aquí a Nueva York en autobús, esta vez con la empresa Peter Pan que ya utilicé hace dos años para ir a Boston.

En Washington viviré una de las mayores experiencias de este viaje, y tal vez de la vuelta al mundo. Y es recorrer parte del rio Potomac en kayak. El rio Potomac que tantas veces me había enseñado Michael Portillo en el canal viajar, en su programa de trenes por el mundo. Tanto me pudieron influir sus programas por los estados unidos que no tuve que por menos realizar el recorrido hasta Filadelfia precisamente en tren, en un Amtrak, la renfe de EEUU.

Rio Potomac que recorro justamente en la zona de Georgetown donde también se encuentra la universidad del mismo nombre y que no me privo de entrar incuso viendo algunas de sus aulas abiertas por descansos, seguramente de cursos de verano típicos de las universidades en estos meses.

Georgetown que además tiene un barrio muy bonito con casas de colores y con construcciones dignas de sacar en cuentos y relatos de época. Termino, por cierto, comiendo y tomando una cerveza en uno de los rincones más típicos de este lugar, la pizzería Paradiso.

Antes ya había visto el gran y famoso monumento al cuerpo de marines en esa imagen icónica de un grupo de militares elevando una bandera americana gigante. Así como el lugar donde asesinaron a Lincoln, el teatro Ford. Uno de los lugares históricos más característicos no ya de Washington, sino de todo Estados Unidos.

La verdad que Washington es una ciudad cercana, asequible para patearla y bonita en monumentos e historia. Tanto será así que en tan solo dos días que he estado he pasado dos veces por el monumento a Lincoln, por la Casa Blanca, por el Capitolio y por otros lugares característicos de la ciudad como los memoriales a la guerra de Korea y Vietnam.

Pero si ha habido algo que me ha hecho mucha ilusión es cenar las dos noches de Washngton en el famoso Ben’s Chili Bowl, un chili Burger donde hasta Obama incluso como presidente de EEUU ha estado comiendo el particular perrito caliente con chili carne.

La salida de Washington no podía ser de la mejor manera, entonces, en tren desde la gran Union Station en el número uno de Massachussets Avenue.

Llego a Chicago al mediodía, justo a tiempo para hacer el checkin y salir a recorrer la ciudad. Primero y muy cerca del hotel visito la famosa Cloud Gate que está en el parque de Millenium. Es domingo y se nota a las familias, sobre todo indias y árabes realizando paseo y fotos del lugar. Doy una vuelta por el Grand Park y veo también el impresionante Harris Theater al aire libre.

Y sobre todo me hago una foto en el comienzo de la famosa ruta 66, en la calle Adams, justamente a unos metros de donde me alojo. Termino recorriendo parte de la ciudad, pero no muy lejos de la zona del hotel, donde precisamente termino cenando justamente en los bajos donde se encuentra el mejor bar de la zona.

Al día siguiente termino de ver lo más significativo de la ciudad y ahora lo hago en barco por el creak donde se encuentran los edificios más emblemáticos en un recorrido denominado de Arquitectura, por lo impresionante y majestuosidad de sus construcciones. Para terminar saliendo al lago Michigan y ver de nuevo esos edificios en formato sky line extraordinario que no tiene nada que envidiar a NY, Dubai o Shangai por poner ciudades de esta vuelta al mundo.

Será por la noche cuando quede con Sergio, un español amigo de mi hija María que trabaja aquí y con el que he quedado para cenar. Y lo hacemos en un estupendo japonés EL Gyu-Kaku Japanese BBQ 210 E Ohio St, unas horas antes de salir para el aeropuerto, pues mi vuelo sale a las 6 de la mañana y facturando casi a las tres, ya no reservé hotel. Mi hotel esta noche es el aeropuerto, como otras muchas veces. En este tipo de viajes, un día duermes en un hotel de 4-5 estrellas con más de 4 almohadas y dos metros de cama de ancho, o bien terminas tendido en medio metro cuadrado en los asientos de cualquier lugar.

Paso la noche del 7 de julio en Denver. Sólo una noche, pero bastará para conocer bien la ciudad, e incluso para sentirla.

La capital y ciudad más grande del estado de Colorado me ha encantado. Ciudad pequeña, acogedora, manejable para recorrerla andando. Con un buen ambiente sano y de diversión. Además pasé un sábado y había el suficiente ambiente como para vivir la noche de la ciudad pero lo suficientemente moderada para estar agusto por las calles o en las zonas de copas.

Paseo por sus calles, fotos diversas, intercción con la gente y cena en el Hard Rock Denver que siempre te garantiza un buen menú.

Y aquí, el camarero…

Se puede decir que Denver fue la gran transición del viaje. De la parte primera de mayor incertidumbre y actividad, a empezar a estar en ciudades y realizar recorridos más controlados y predecibles. El hotel, además, ha sido de los mejores que he tenido, con cierto nivel y barato.